domingo, 20 de octubre de 2013
La defensa (¿de la tesis?)
Hace 10 días defendí mi tesis en un día lluvioso. Fué lindo y especial. Por un momento sentí que daba algún monólogo, pero no dejé que el sentimiento me abrumara y disfruté el día final de mi tiempo de doctorado. Las preguntas reflejaron la experiencia de los sinodales y me dieron poco espacio para "tal vez" reflejar mi propia experiencia. Al final, la experiencia es algo que se lleva muy dentro, y sólo sale a ayudarnos en las dificultades.
Yo sonreí, sonreí como no se sonríe cualquier día. Sonreí hasta que los músculos de mi cara se quedaron adoloridos. Y lo disfruté. Lo disfrute con cada célula que tengo.
Ahora me enfrento al futuro de una carrera que es mía. ¡Totalmente mía!, y la pienso defender del chantaje de aquellos que sólo quieren usar mi experiencia para su propia fama sin siquiera algún esfuerzo. La defenderé aunque me duela el estómago. La defenderé lo mejor que puedo y sin dudar.
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